Poliuretano aislación térmica y acústica

La alta capacidad de aislación del poliuretano no se consigue en la construcción con ningún otro de los materiales aislantes comúnmente utilizados. Esta característica especial se debe a la estructura de pequeñas celdas que forman la espuma, y a la composición del gas aislante ocluido en dichas celdas.
Gracias a esta baja conductividad térmica, el poliuretano alcanza los valores de aislamiento térmico exigidos con un mínimo espesor , lo que nos permite aislar una mayor superficie habitable con un presupuesto económico.
Por otra parte, si se incorporan espesores de poliuretano similares al de otros materiales, se consigue mayor resistencia térmica y mayor ahorro energético, lo que redunda también en un beneficio ecónomico para el usuario.

La conductividad térmica del poliuretano depende de varios factores

como el porcentaje de celda cerrada, el tamaño de la celda, el gas espumante utilizado, o el espesor de aislamiento instalado. Además, la resistencia térmica depende de la conductividad y el espesor de este.
La conductividad térmica y resistencia térmica del poliuretano proyectado e inyectado se declara mediante una tabla de prestaciones en función del espesor.

¿Por qué el poliuretano sirve para aislar acústicamente?

El poliuretano reduce la transmisión del ruido por el efecto de sellado que produce por ser un sistema continuo estanco, aportando por esta razón una buena aislación frente al ruido aéreo.
También destacamos su gran capacidad de amortiguador de vibraciones, ayudando a la eliminación de resonancias.